• Cinco personas

    Una pieza coral sobre un equipo pequeño y estable. La proximidad explicada no como claim, sino a través de quién responde el teléfono, quién entra en la reunión y quién acaba haciendo el trabajo.

  • Cualquier cosa aburrida

    ¿Qué no haría Codina aunque fuera rentable? Una conversación sobre aburrimiento, curiosidad y por qué el estudio prefiere revisar el rumbo antes de convertirse en una máquina de repetir procesos.

  • Tres clientes

    Durante los primeros años todo iba bien con tres grandes clientes textiles. Hasta que uno desapareció y con él una tercera parte del negocio.

  • Manos y pantallas

    En la misma planta hay ordenadores y un taller de joyería. Un fundador formado en Massana, un hijo de ingeniería audiovisual, una hija de ingeniería de producto.

  • El apellido que acabó ganando

    Rafel no quería poner su nombre a la empresa. Por eso nació C43 Crea. Años después, los clientes ya habían decidido otro naming sin necesidad de ningún workshop.

  • Más que de Mataró, del Camí Fondo

    Una calle con varias generaciones de una misma familia y un estudio en el número 11. Por qué Codina está en Mataró y por qué el Maresme no es una línea del pie de página.

  • La casita detrás del patio

    En 2005, a los 43 años y con tres hijos, Rafel Codina dejó la dirección creativa de una multinacional textil y convirtió una pequeña construcción del patio de casa en el primer estudio.